El penúltimo intento
Me confirma Jaime A. que Jon Juaristi, Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares y Ramiro Fonte compusieron esta letra hace unos años (dejemos aparte, si les parece, el contexto histórico). Creo que es un buen logro. Desde luego, parece más sensato que sean verdaderos poetas, y no viandantes más o menos simpáticos como Paulino y como yo, los que compongan el himno.
Canta, España,
Y al viento de los pueblos lanza tu cantar:
Hora es de recordar
Que alas de lino
Te abrieron camino
De un confín al otro del inmenso mar.
Patria mía
Que guardas la alegría de la antigua edad:
Florezca en tu heredad,
Al sol de Europa
Alzada la copa,
El árbol sagrado de la Libertad.
(Autores: J. Juaristi, L. A. de Cuenca, A. Linares y R. Fonte)
Se puede leer la explicación de Juaristi en:
http://meriendadenegros.wordpress.com/2007/06/13/sobre-himnos-y-letras-por-jon-juaristi/
Por cierto, Agustín de Sagarra me escribe abogando por el poema "Vientos del pueblo" de Miguel Hernández. La alusión de Juaristi en la primera estrofa es inequívoca.
Como ya tuvieron su momento, no he mencionado hasta ahora ni a Pemán, ni a Marquina ni a los carlistas. No obstante, se pueden encontrar los textos en este otro artículo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Marcha_Real
H. Gómez
3 comentarios
Juan SC -
Menudos expertos del jurado.
H. Gómez -
No obstante, "himno de hermandad" es una preciosa aliteración de "h".
Pilar -
El himno incantábile del COE
EL GLORIOSO JURADO
Emilio Casares, director del Instituto Complutense de Ciencias Musicales
Juan Pablo Fusi, historiador y catedrático
Aurora Egido, catedrática de Literatura
Theresa Zabell, ex deportista y ex eurodiputada del PP
Manuel Jiménez de Parga, ex presidente del Tribunal Constitucional
Tomás Marco, compositor y miembro de la Real Academia de Bellas Artes
Veamos: En el jurado hay una deportista (sin duda para determinar si la letra es capaz de tocar la fibra sensible y exacerbar el orgullo de un vencedor), un historiador (supongo que para comprobar si se expresan y respetan los valores ancestrales de nuestra raza), un político (imagino que vigilante de la corrección, equilibrio y ausencia de sectarismos del mensaje), ¡dos músicos! (¿para qué, si la música ya está compuesta? ¡Y encima dos!) y una catedrática de literatura (debe de ser esta última la que pretende compensar, evidentemente sin éxito, la ausencia de un poeta en el equipo).
Sin entrar a analizar lo vacío y banal de la letra, su absoluta falta de intención (aunque haya quien quiera encontrar referencias a ideas rancias y trasnochadas) su falta de creatividad rayana en el plagio (por la cabeza del autor debían de rondar expresiones y frases hechas, vagos recuerdos que el vate confundió con un estro de inspiración), lo que hace realmente alucinar es cómo este bodrio ha sido capaz de pasar por el filtro de esos seis jurados, cada uno de los cuales debería, en buena ley, aplicar sus criterios pero sobre todo intentar cantarlo. Sólo por ver cómo suena.
¿Sabes lo que es un monstruo?
Aunque hay autores completos que se despachan ellos solitos música y letra, en la composición de canciones es habitual que haya un letrista y un compositor. Para poner letra a una melodía se analiza el ritmo, la cadencia, los acentos, y se buscan frases cuya métrica se adapte a la sucesión de notas, haciendo coincidir, en lo posible, la acentuación. Y lo mismo se hace a la inversa, para poner música a una letra.
Hay veces, sin embargo, en que el músico no trabaja con la lírica definitiva. Para agilizar el proceso, mientras le llega la inspiración, el poeta adelanta una canción falsa, un boceto en borrador con frases sin sentido y hasta palabras inventadas. Sólo coincide la métrica y los acentos principales para guiar al compositor. Es lo que se llama un monstruo.
Pero incluso un monstruo, por absurdo que sea, es cantable. Algo que no sucede con el Himno. Si intentamos cantarlo de primeras nos encontramos con una serie de conflictos (en dos versos de la segunda estrofa y en los cuatro de la cuarta) que no se resuelven de forma intuitiva. En este caso ¡el monstruo se ha construido a partir de la música! ¿Cómo resolverlo?
Cómo cantar el Ripio Nacional
Lectura Conflicto Solución
¡Viva España! Vi-vaEs-pa-ña!
Cantemos todos juntos Can-te-mos-to-dos-jun-tos
con distinta voz con-dis-tin-ta-voz
y un solo corazón yun-so-lo-co-ra-zón
Ama a la Patria A-maa-la-Pa-tria La preposición a desaparece al pegarse, por norma poética (sinalefa) a la sílaba ma Ninguna. Siempre se leerá Ama la Patria
pues sabe abrazar, pues-sa-bea-bra-zar
pues-sa-be-a-bra-zar
pu-es-sa-bea-bra-zar, El verso se queda corto O nos cargamos la sinalefa o el diptongo
bajo su cielo azul, ba-jo-su-cie-loa-zul,
pueblos en libertad pue-blos-en-li-ber-tad
¡Viva España! ¡Vi-va-Es-pa-ña!
desde los verdes valles des-de-los-ver-des-va-lles
al inmenso mar, al-in-men-so-mar,
un himno de hermandad un-him-no-deher-man-dad
Gloria a los hijos Glo-riaa-los-hi-jos La preposición a vuelve a desaparecer al pegarse a la sílaba ri Ninguna. Siempre se leerá Gloria los hijos
que a la Historia dan quea-laHis-to-ria-dan
que-a-laHis-to-ria-dan
quea-la-His-to-ria-dan
quea-lashis-to-rí-a-dan El verso se queda corto O nos cargamos la primera sinalefa o la segunda o rompemos el diptongo de la Historia acentuando rí
justicia y grandeza jus-ti-ciay-gran-de-za
jus-ti-ciay-gran-de-zá El verso se queda corto y no coincide la acentuación Acentuar la última sílaba para que salga la métrica... ¡¡¡y la música!!!!
democracia y paz de-mo-cra-ciay-paz
de-mo-cra-cia-y-paz
de-mo-cra-cí-ay-paz
de-mo-cra-ci-ay-paz
[ - ]-de-mo-cra-ciay-paz El verso se queda corto Romper la sinalefa o el diptongo de la democracia (con o sin acento en ci) o bien dejar una nota en blanco